18.7.08

Autoridad animal

El adulto productivo promedio pasa la mayor parte de su vida en actividades con fines de lucro y subsistencia. Pasamos más tiempo con el jefe y compañeros de trabajo que con nuestras respectivas parejas e hijos. Es obvio que las relaciones de cordialidad y respeto son imprescindibles para garantizar un ambiente armónico y afable. A veces es posible a veces no. En contadas ocasiones he tenido supervisores de sexo femenino y sin contar una experiencia que no quiero ni recordar, siempre me ha ido muy bien. Sin embargo, casi todos mis jefes han sido hombres y no se por qué razón mi mente ociosa en mi regreso a casa se empeñó en compararlos con algún animal.

El primer jefe que tuve fue un italiano del norte (vaya coincidencia) que había vivido muchos años en Venezuela y acostumbrado a pasear en lancha todos los domingos del año, cambió la pasta della mamma por plátano frito y arepas. Era un lince, de movimientos veloces y sinapsis aún más veloces. Decía tener a “nose for news” - nariz para las noticias - y no lo pongo en duda porque regresaba los lunes con un pimentón por nariz de tanto sol que ni les cuento. Luego fue otro italiano, esta vez uno de hablar pausado y maneras gentiles. Era delgado con aires de intelectual, vestido siempre de negro, nunca perdía el tino ni la compostura. Lo vi en televisión uno de estos días, envejecido pero sin perder esa mirada acuciosa de lobo en plena cacería. Mi tercer jefe, también italiano me saludó estrechándome la mano mientras me dejaba claro que sería él quien firmaría mis cheques. No hacía el mínimo gesto por esconder su mal olor ni su camisa manchada de gotas de salsas varias y grasa de gnocchi con tomate, ni podía lograr quitarme la mirada a una cuarta de la barbilla, buscando lo que no se le había perdido en mi cuello de tortuga forrado hasta las orejas. Le entregué mi renuncia a la hora de almuerzo mientras se chupaba los dedos como perro que lame su pata sarnosa. Con el meñique se quitó un resto de comida entre los dientes y me deseó mucha suerte para el futuro. Corrí como alma que lleva el diablo. El cuarto fue francés con olor a queso azul. Con su mejor cara de poker baila al son que le toquen. Como un grillo de esos fastidiosos que hacen muchísimo ruido y que cuando te acercas callan, no dice mentiras, ni verdades, ni pío. Me contaron que lo vieron en una playa nudista leyendo el periódico con la mayor de las naturalidades. Más tarde, me tocó uno por poquísimo tiempo pero lo incluyo en la lista porque es el más pintoresco. Con un blog con toda la información que querías saber sobre él y la que no querías saber también, totalmente ajeno a los que lo rodean, es sordo de una oreja y como aquel ratón flaco y orejón - Pinky pero sin Cerebro, conquistará el mundo. Sí, el mundo que está en su cabecita, pero mundo al fin. Y como lo bueno se hace esperar el último es un nórdico con manos enormes como las patas anteriores de un oso polar, altura titánica y eficiencia y precisión de relojería suiza. Llama a las cosas con nombre y apellido, es capaz de hacer multitasking (increíble pero cierto), de sonrojar con una facilidad pasmosa y hasta de bailar pegao, o al menos así fue como me lo contaron.

6 commenti:

Lena dijo...

Maridín, que ha trabajado con gente de todo el mundo,ama trabajar con los nordicos.

Con los italianos lo lleva bien, muy bien, ero con los nordicos se siente de maravilla.

Guachafa, casi me matas con el atufado tragón...qué horror, por favor...pensar que como él hay millones....tantos ...que espanto!

Me encantó este post!

Me lo bebí de un trago!

besos, amiga...

(te debo un correo...que clase de amiga tan irresponsable soy)

La Gata Insomne dijo...

hola Guachafa
estos post son de Guachafitera, y me encantan
te compadezco, creo que sólo he tenido dos jefas en mi vida y no soporté el tema de trabajar para.....

Eres asquerosa haciendo comparaciones, pero se te entiende de maravilla..
suena bien el gigante del norte

besos

Mil visiones del enigma dijo...

Estimado blogger,

Que buenas descripciones! De verdad pude imaginarme a cada uno de los personajes con los que tuviste que convivir, no es fácil generar imágenes tan vivas en la mente del lector.

Pero te comento que vine a tu blog por otro motivo, un tanto más incómodo. El 7 de mayo de este año dejaste un sentido comentario en un post:
http://distanciasucesiva.blogspot.com/2008/05/vida.html

Me apena decirte que hay fuerte evidencia apuntando a que ese post que produjo tu admiración y la de tantos otros, era un plagio a una gran escritora y poetisa venezolana, llamada Marianne Díaz.

Como no soy juez, no puedo sentenciar que hubo plagio, pero te dejo el siguiente link para que lo juzgues tú:
http://sininstrucciones.blogspot.com/2008/08/los-lmites-del-plagio.html

Disculpa que use tu espacio para esto, pero me indigna la falta de ética de algunos bloggers y creo que es deber de nosotros como bloggeros hacer algo al respecto.

Ontokita dijo...

era rodolgo el reno...

david santos dijo...

Ciao Guachafitera, come và? Spero tutto bene per te. Buon lavoro. Un abbraccio e un buon fine settimana.

Benedetto dijo...

G u a c h a f i t e r a :


Pocas veces he visto la descripciòn acusiosa; pausada y desenfadada que le has dado a cada uno de estos personajes.

Coincido en observar que; cada jefe perfectamente podrìa compararse con un "animalito". Por su naturaleza, actitudes, y visiòn para el trabajo del que se encarga.

No pocas veces he creìdo que; un excelente jefe es màs ùtil que un padre. Porque es con ellos; con la gente de la oficina con quienes pasamos la mayorìa del tiempo.

Es en esos escritorios en dònde pasamos gran porciòn de nuestras vidas; y es allì dònde vamos creciendo; preparàndonos para los retos y el futuro.

Jefes amigos, jefes enemigos; jefes intensos; jefes panas. Hay de todo en la selva humana; es sòlo cuestiòn de agegarle una "pizca" de humor al proceso.





Me gusta este espacio :-D