
La mejor luz del día es la que se levanta de madrugada, descorriendo los velos de colores de la montaña, contorneando el vaivén de las olas y cargando el escenario del cielo con matices difíciles de ver por otras latitudes. Los matices llegan hasta un azul de cielo crujiente. El viento anuncia tu llegada haciéndole saber a todos que después de tanto andar y recorrer estás en tu lugar.
La encontré feliz y distendida como hacía años que no la veía. Su cara va cambiando, a veces no se si crece hacia fuera o hacia adentro esperando una implosión. Pero radiaba y sin duda no sólo por las fiestas.
Foto: M. Rodríguez Pons







5 commenti:
AY AMIGA! AMIGA! AMIGA! Me atrapaste con este post, chica, TQM
estás en tu lugar
y volverás
besos
Moccia es peor que la Tamaro?
No entiendo porqué no paso más x acá. (yo y mis razones literarias para no tener enlaces. deberé revisar esa idea. aich) proque entonces me pierdo de venir más, x trabajo toooodo el día, dopo me olvido. besos guachafita. me encanta tu blog.
Me vi ahí...
Lindo lugar...mile baci, sorti piccola.
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